Cuando tratar no siempre significa mejorar
En los últimos años, los alineadores para niños han ganado popularidad dentro de la ortodoncia. Su uso en adultos y adolescentes está bien establecido, y en muchos casos representan una excelente alternativa de tratamiento.
Sin embargo, su introducción en edades cada vez más tempranas ha generado una tendencia que merece ser analizada con cuidado.
Cada vez es más frecuente ver tratamientos iniciados en niños durante la dentición mixta, acompañados de mensajes que los presentan como soluciones cómodas, efectivas e incluso “divertidas”.
Pero en el tratamiento interceptivo de ortodoncia en niños, usualmente en la dentición mixta entre los 6 y los 12 años, hay una idea que vale la pena dejar clara desde el inicio:
Tratar temprano no siempre significa tratar mejor.
Sí al tratamiento en dentición mixta… pero con objetivos claros
Es importante decirlo con claridad: el tratamiento en la dentición mixta sí tiene un lugar fundamental en ortodoncia.
Existe evidencia sólida (1) que respalda la intervención temprana cuando está bien indicada, especialmente para:
- Prevenir problemas mayores
- Interceptar alteraciones en desarrollo
- Corregir discrepancias evidentes
Sin embargo, la clave no es tratar temprano, sino tratar correctamente. En el momento oportuno, con objetivos muy claros, y si es del caso, con el aparato más eficiente y eficaz. El momento oportuno es indispensable. A veces se puede iniciar un tratamiento demasiado temprano y otras veces más bien ya muy tarde.
También en muchos casos, las soluciones más efectivas no son las más complejas ni las más “modernas”, sino las más simples y bien indicadas.
Por ejemplo:
- Desgastes selectivos en dientes temporales o mantenedores de espacio como el arco lingual para dejar que los permanentes se auto acomoden durante el proceso de erupción.
- Eliminación de hábitos persistentes
- Aparatos fijos que no dependen de la cooperación del paciente
Estos enfoques suelen ser:
- Más predecibles
- Más eficientes
- Menos costosos
- Menos demandantes para la familia
Eficiencia en el tratamiento: reducir la “carga terapéutica”
Uno de los aspectos más importantes —y menos discutidos— en el tratamiento de ortodoncia en niños es la carga que este implica.
Cada tratamiento tiene un costo que va más allá de lo económico:
- Tiempo de ida y vuelta a la consulta
- Incomodidad para el niño
- Dependencia de la cooperación
- Estrés familiar (incluyendo discusiones por el uso del aparato)
Por eso, en dentición mixta, el objetivo no es solo corregir, sino hacerlo de la manera más fácil posible.
El mejor tratamiento es el que logra el objetivo con la menor carga para el paciente y su familia.
Cuando existen alternativas más simples, predecibles y efectivas, elegir opciones más modernas, sin una ventaja clara debe ser cuestionado.
El principio fundamental: tratar al paciente, no al aparato
La ortodoncia no debería comenzar con la elección de un sistema, sino con un diagnóstico.
Cuando el aparato define el tratamiento, se pierde de vista lo esencial.
En dentición mixta, los objetivos deben ser específicos, medibles y justificados. No todos los niños necesitan tratamiento temprano, y no todos los problemas deben tratarse en el momento en que se detectan.
La ilusión del “hacer más”
Existe una tendencia creciente a intervenir temprano bajo la premisa de que actuar antes siempre es mejor.
Pero en muchos casos, especialmente en dentición mixta, el crecimiento y la erupción natural pueden mejorar significativamente una situación específica sin intervención.
A veces, el mejor tratamiento es no hacer nada… todavía.
Este concepto no representa inacción, sino criterio clínico.
Terapia miofuncional: una idea que regresa sin nueva evidencia
Algunos sistemas actuales de alineadores en niños, incorporan dispositivos miofuncionales para hacer ejercicios con la lengua y los músculos de masticación con promesas atractivas de intercepción, incluso en influir en el crecimiento facial. Como si todos los problemas de mala oclusión derivaran de la función (respirar, masticar, tragar, hablar) y no de la genética.
Sin embargo, aunque estas ideas resultan atractivas, no son nuevas, y la evidencia disponible no ha demostrado efectos clínicos significativos consistentes. Fueron ampliamente exploradas en la década de los 70, y con el tiempo, la evidencia mostró que sus efectos eran limitados e inconsistentes. Por esta razón, su uso perdió relevancia dentro de la ortodoncia basada en evidencia. (3-4)
La mala oclusión es una condición multifactorial, y no podemos negar que la forma y la función interactúan, pero no se puede corregir un problema esquelético/dental solo con ejercicios, la genética sigue siendo el componente predominante. (5)
Esto implica que no todos los problemas pueden ser modificados mediante intervención temprana.
La inclusión hoy en día de los aparatos miofuncionales, muchas veces, parece responder más a estrategias de valor agregado que a necesidad clínica real.
Expansión y vía aérea: contexto antes que promesas
La expansión maxilar puede tener beneficios en casos específicos, especialmente cuando existe una falta de ancho en el paladar asociada a trastornos respiratorios del sueño (TRS) como el ronquido.
Pero no todos los problemas respiratorios son de origen dento-esquelético.
Las causas más comunes incluyen:
- Adenoides y amígdalas aumentadas
- Obesidad
Además, muchos problemas respiratorios en niños se corrigen con el crecimiento.
La detección temprana de TRS es beneficioso. El ortodoncista debe desempeñar un papel clave, realizando la evaluación del riesgo y refiriendo a los pacientes para un diagnóstico adecuado por parte de médicos especialistas como un otorrinolaringólogo o un médico especialista en sueño cuando se sospeche la presencia de TRS.
Promover la expansión del paladar como solución general o preventiva carece de sustento sólido y no se recomienda. (6)
Y aún más importante:
No todo paciente necesita expansión, y no todo paladar debe ser expandido.
Expansión con alineadores vs expansión real
Aquí es importante hacer una distinción clínica clara.
Los alineadores para niños tienen limitaciones importantes cuando se trata de expansión esqueletal. (7)
Si el objetivo es expandir el maxilar de manera efectiva, especialmente en pacientes en crecimiento, los aparatos fijos como un disyuntor tipo Hyrax siguen siendo la opción más predecible.
Entonces surge una pregunta lógica:
Si sabemos cuál es el método más efectivo, ¿por qué comenzar con uno menos eficiente?
En dentición mixta, la efectividad no es opcional. Es esencial.
Genética, estabilidad y límites del tratamiento
Uno de los objetivos primordiales de un ortodoncista es realizar un tratamiento estable, o sea, que los dientes se muevan lo mínimamente posible a largo plazo. Algunos movimientos en ortodoncia son como estirar un resorte: funcionan en el momento, pero con los años tienden a regresar. De acuerdo con estudios científicos a largo plazo, ensanchar la arcada inferior o inclinar excesivamente los incisivos son de los movimientos más inestables en ortodoncia. (8)
Esto refuerza que el objetivo no es solo lograr cambios, sino lograr cambios que se mantengan.
El riesgo silencioso: el sobretratamiento
El sobretratamiento ocurre cuando se interviene sin una indicación clara o cuando se hace más de lo necesario.
En niños, esto implica:
- Mayor carga terapéutica
- Mayor costo
- Mayor complejidad sin beneficio proporcional
El rol del ortodoncista en un entorno influenciado por la industria
La innovación es bienvenida en ortodoncia. Las nuevas tecnologías amplían nuestras herramientas y, en muchos casos, mejoran la experiencia del paciente.
Pero innovación no debe ser sinónimo de adopción acrítica.
Las compañías de ortodoncia, al igual que las compañías farmacéuticas o de dispositivos médicos, son empresas. Invierten en investigación, desarrollo y marketing, y su objetivo natural es vender sus productos. Esto no es necesariamente algo negativo; así funciona la industria y gracias a ella existen muchos avances que utilizamos todos los días.
El problema aparece cuando el criterio comercial empieza a influir en las decisiones clínicas.
Por eso, el ortodoncista no debe ser un canal de marketing, sino un filtro.
Un filtro que analiza la evidencia, que entiende la biología, que evalúa la relación costo-beneficio y que decide si una tecnología realmente mejora el tratamiento o simplemente lo hace más atractivo desde el punto de vista comercial.
No todo lo nuevo es mejor.
No todo lo que se puede hacer se debe hacer.
Y no todo lo que se vende como avance representa un beneficio clínico real.
La responsabilidad del ortodoncista es con el paciente, no con la tecnología, no con lo que está de moda ni las compañías, cuyo modelo de negocio depende del volumen de casos.
En un entorno donde la información, el marketing y las expectativas crecen constantemente, el criterio clínico se vuelve más importante que nunca.
Porque al final, el verdadero valor de un tratamiento no está en lo moderno que sea el aparato, sino en lo correcto que sea el diagnóstico y en lo apropiado que sea el plan de tratamiento.
Una decisión informada es una mejor decisión
Para los padres, lo más importante no es el tipo de aparato, sino entender el propósito del tratamiento.
Preguntar, entender y cuestionar es parte fundamental del proceso.
Conclusión: tratar mejor, no necesariamente más
Los alineadores para niños tienen su lugar, pero no deben convertirse en una solución universal.
El tratamiento en dentición mixta es valioso cuando está bien indicado, bien planificado y bien ejecutado.
A veces, eso implica intervenir.
A veces, implica esperar.
Y muchas veces, implica elegir la opción más simple, más efectiva y más honesta desde el punto de vista clínico.
La diferencia no la hace el aparato que se usa, sino el criterio con el que se decide usarlo.
Referencias
- King GJ, Effectiveness of interceptive orthodontic treatment in reducing malocclusions. American Journal of Orthodontics and Dentofacial Orthopedics. 2010;137(1):18–25.
- Menzies B, Teng A, Burns M, Lah S. Neurocognitive outcomes ofchildren with sleep disordered breathing: a systematic review with meta-analysis. Sleep Med Rev 2022;63:101629.
3. Proffit WR, Brandt S. Dr. William R. Proffit on the proper role of myofunctional therapy. Journal of Clinical Orthodontics. 1977 Feb;11(2):101–105.
- https://kevinobrienorthoblog.com/a-new-trial-on-myofunctional-appliances/
- Proffit WR, Fields HW, Larson B, Sarver DM. Contemporary Orthodontics. 6th ed. St. Louis, MO: Elsevier; 2019. p. 131–144.
- Palomo JM, Cohen-Levy J, Flores-Mir C, et al. Sleep-disordered breathing and orthodontics: An American Association of Orthodontists white paper update. American Journal of Orthodontics and Dentofacial Orthopedics. 2026;169(4).
- Torbaty PM et al. Vertical and transverse treatment effects of Invisalign First vs Hyrax
The Angle Orthodontist, 2024
- Little RM. Stability and relapse of mandibular anterior alignment: University of Washington studies. Seminars in Orthodontics. 1999;5(3):191-204
IMPORTANTE: El autor del texto, el Dr. Ronald de la Cruz, es un ortodoncista certificado y diplomado por el American Board of Orthodontists y tiene su práctica privada exclusiva en ortodoncia en San José, Costa Rica. Completó sus estudios en biología (BA) en Emory University, Atlanta, Georgia, odontología (DDS) en el Baylor College of Dentistry, Dallas, Texas y posteriormente se especializó en ortodoncia en el Oregon Health Sciences University, Portland, Oregon. Adicionalmente, tiene una Maestría Académica de la Universidad de Costa Rica. El Dr. De la Cruz tiene 30 años de experiencia especializada y ha tratado miles de casos, lo que lo convierte en un experto en diferentes tipos de tratamientos de ortodoncia que incluyen ortodoncia interceptiva, terapia de extracción y no extracción, ortodoncia dentofacial, alineadores transparentes (Invisalign) y múltiples sistemas de brackets (convencionales, autoligables tipo Damon y linguales). El propósito de este blog es informar y ayudar a los consumidores a comprender los conceptos aceptados en la ortodoncia actual.